Esta disposición tiene como finalidad asegurar la transparencia en la
oferta de productos financieros hipotecarios y facilitar a los
consumidores la información necesaria para la toma de decisiones
informadas en materia de crédito. Asimismo, busca promover la inclusión
financiera y asegurar que todas las personas, independientemente de sus
capacidades técnicas o condiciones particulares, tengan la posibilidad de
acceder a la información necesaria para entender completamente las
ofertas de crédito hipotecario disponibles en el mercado, facilitando así
una toma de decisiones informada y equitativa.
En los últimos meses, con la subida de tipos de interés por parte del
Banco Central Europeo, hemos podido constatar como la cifra de negocios
de las entidades financieras ha aumentado de manera extraordinaria a
costa, entre otros, de los prestatarios con hipotecas de tipo de interés
variable.
Según los datos del Banco de España y la Asociación Hipotecaria Española,
en junio de 2022, justo antes del inicio de la subida de tipos de interés
por parte del Banco Central Europeo, el saldo de la cartera hipotecaria
ascendía a 626.680 millones de euros (cerca del 50 % del PIB), de los que
más del 70 % estaban sujetos a un tipo de interés variable.
Ante esta situación, el Gobierno de España puso en marcha una serie de
medidas con el objetivo de aliviar la subida de tipos de interés en
préstamos hipotecarios sobre vivienda habitual a través de la aprobación
del Real Decreto- Ley 19/2022, de 22 de noviembre. Una de ellas fue la
modificación legal de índole fiscal para eximir de la cuota gradual de
documentos notariales las escrituras de formalización de las operaciones
de novación (cambio de condiciones de la hipoteca) que tuviesen por
objeto la aplicación durante el resto de vigencia del contrato de un tipo
de interés fijo o con un primer periodo fijo de, al menos, 3 años, en
sustitución de otro variable, siempre y cuando no se produjera
amortización anticipada de capital en dicha operación.
Sin embargo, la eficacia de estas medidas ha sido muy baja como demuestran
los datos. En el caso concreto de las novaciones y subrogaciones (cambio
de entidad financiera acreedora), las cifras publicadas por el INE
muestran como el número promedio de este tipo de operaciones durante los
diecisiete meses siguientes al inicio de la política monetaria
restrictiva es un 61 % inferior en comparación con los primeros meses de
la pasada crisis financiera, y a pesar del considerable incremento de la
cuota mensual a la que se han visto obligados a afrontar los clientes con
hipoteca a tipo variable.
Estas cifras indican que la mayoría de bancos retiraron la posibilidad de
novar o subrogar las hipotecas de tipo variable a fijo cuando los tipos
de interés empezaron a subir atrapando a los hogares hipotecados en un
'corralito' del que no han podido escapar.
Esta mala práctica se ampara en la opacidad que existe sobre los criterios
aplicados por los bancos para conceder créditos hipotecarios. La falta de
transparencia sobre estos criterios limita la capacidad de los
consumidores para conseguir las mejores condiciones hipotecarias, lo
cual, además, de limitar las posibilidades de acceso a la vivienda,
conforma un mercado hipotecario insuficientemente competitivo.
Desde el Grupo Parlamentario Plurinacional de Sumar consideramos que es
necesario ampliar la regulación del sector para garantizar la máxima
transparencia en toda la
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operativa bancaria y convertir la novación o subrogación de préstamos
hipotecarios en una posibilidad real a la que puedan acudir los hogares
para aliviar su carga hipotecaria.