Esta propuesta de enmienda promueve la flexibilización de la obligación de
facilitar información sobre riesgos derivados del uso de la tecnología
por menores, en concreto lo que se refiere al formato de la misma. En los
últimos años, se han aprobado normativas a nivel europeo como el
Reglamento relativo al etiquetado energético o la Directiva relativa al
cargador común, que exigen que el fabricante incluya etiquetas en el
embalaje y manual de instrucciones a nivel europeo. Esto puede resultar
en un exceso de información en formato físico que podría causar confusión
en los consumidores.
Además, en algunas ocasiones, los consumidores no prestan atención al
embalaje cuando compran un producto nuevo, por lo que la información
incluida en el embalaje corre el peligro de ser ignorada. Proporcionar la
información en un formato digital accesible, como la página web,
garantiza que los consumidores puedan acceder a dicha información en
cualquier momento.
En este sentido, la flexibilización propuesta va en línea con la postura
que han venido adoptando las autoridades europeas recientemente al
respecto, y con las prácticas de mercado imperantes actualmente. La
Comisión Europea promueve activamente la digitalización del etiquetado de
productos, en el marco de sus iniciativas de simplificación y
modernización regulatoria, con el objetivo de reducir las cargas
administrativas y facilitar el acceso de los consumidores a la
información relevante.
En este sentido, el establecimiento de requisitos informativos
circunscritos exclusivamente a los soportes físicos, tales como el
embalaje y los manuales de usuario,
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sin contemplar alternativas digitales, resultaría contradictorio con los
principios estratégicos de la Comisión Europea en materia de
digitalización informativa, constituyendo un obstáculo para el desarrollo
de la innovación y la sostenibilidad.
En este sentido, resulta especialmente interesante el Pasaporte Digital de
Producto (DPP, por sus siglas en inglés), iniciativa que incorporará
información pormenorizada sobre la procedencia, el impacto
medioambiental, la reparabilidad y la conformidad de los productos, todo
ello accesible de forma telemática. Las obligaciones de información
contenidas en el artículo 4.2 del presente PLO podrían integrarse
adecuadamente en dicho DPP con acceso mediante códigos QR susceptibles de
impresión o grabado en los propios productos, su embalaje o en la
documentación complementaria.
El formato digital ofrece, además, ventajas significativas, como la
actualización permanente de la información, la posibilidad de ampliar
contenidos sin restricción de espacio, un mayor nivel de accesibilidad
para personas con diversidad funcional, la reducción del impacto
medioambiental al atenuar el consumo de papel y tintas, y la presentación
de la información en múltiples idiomas sin las limitaciones propias de
los formatos físicos.
En definitiva, la armonización de la normativa europea en materia de
consumo, sostenibilidad y digitalización de procedimientos apoya la
entrega de documentación en soporte digital, sin que ello signifique un
menoscabo de derechos, fomentando a la vez la innovación y la eficiencia.
Por todo ello, la enmienda propuesta actualiza la norma y la adecua a los
avances tecnológicos y a las políticas de digitalización europeas.