En primer lugar, se propone sustituir la expresión potestativa «podrán
conceder» por una formulación imperativa, con el fin de garantizar la
efectividad real de las ayudas a la escritura de guion. La experiencia
acumulada demuestra que la redacción actual ha permitido, en la práctica,
la ausencia de convocatorias durante largos periodos —como ocurrió tras
la Ley del Cine de 2007, con más de una década sin convocatorias de
ayudas a guion—, lo que evidencia la necesidad de blindar su existencia y
continuidad.
En segundo lugar, se incorpora la descentralización de estas ayudas
mediante el sistema previsto en 2023, alineado con los objetivos de
equilibrio territorial ya entonces reconocidos: contribuir al desarrollo
equilibrado de las industrias culturales en España y favorecer la
diversidad de la oferta cultural. Dichos principios siguen plenamente
vigentes y resultan aún más necesarios en el contexto actual.
La gestión autonómica de las ayudas a la escritura de guion permite, en
primer término, reforzar la protección y promoción de la diversidad
cultural y lingüística del Estado, adaptando las convocatorias a las
realidades demográficas y al grado de consolidación de las industrias
audiovisuales en cada territorio. En segundo lugar, amplía las
oportunidades profesionales para guionistas de todas las comunidades
autónomas, situando el talento como criterio central, con independencia
de la experiencia previa o de la localización geográfica. Y, en tercer
lugar, contribuye a fortalecer los ecosistemas audiovisuales autonómicos,
contrarrestando la creciente concentración del sector en Madrid y
evitando la pérdida de capital humano y económico en el resto del Estado.
Para garantizar un reparto territorial equitativo y homogéneo, el
desarrollo reglamentario deberá definir los mecanismos de transferencia
de fondos, asegurar la convocatoria efectiva en todas las comunidades
autónomas y establecer criterios comunes que permitan cumplir objetivos
compartidos, como la profesionalización de las fases de desarrollo o el
impulso del talento emergente. Todo ello en el marco de la coordinación a
través de la Comisión Interterritorial de Cinematografía y Audiovisual
(CÓMICA).
En paralelo, y con el fin de proteger de forma efectiva los derechos de
las y los autores, se considera necesario establecer una reserva
específica dentro de las ayudas a desarrollo destinada a la persona
responsable de guion. La práctica del sector evidencia situaciones
recurrentes en las que el pago por trabajos de escritura —tratamientos,
dossiers o memorias— queda condicionado a la obtención de la ayuda, e
incluso se producen impagos o modificaciones unilaterales de lo pactado
por parte de las productoras.
En este sentido, y en coherencia con el artículo 18 de la Directiva (UE)
2019/790 sobre derechos de autor, que reconoce el derecho de autores e
intérpretes a una remuneración adecuada y proporcionada, resulta
pertinente establecer un porcentaje mínimo de la ayuda directamente
destinado a la persona autora del guion. Esta fórmula, ya aplicada en el
País Valencià en sus ayudas a desarrollo, ha demostrado su viabilidad
tanto jurídica como operativa.
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